16-Marzo-2009
Número 18 - Año I - Septiembre-2007

Por Daniel Titinger
Adiós al Huáscar

“En la guerra el que puede más le quita todo al que puede menos.” Enrique López Albújar

Opinar Adiós al Huáscar  
Responder El Huáscar
Viernes 28 de Setiembre del 2007 Enrique Peña Vidal
Reciban un saludo afectuoso desde Concepción, ciudad vecina del puerto de Talcahuano, donde estuvo el periodista de Surcos visitando el Huáscar.
Quiero decirles que al leer el reportaje sentí un poco de verguenza por las manifestaciones nacionalistas que observó el reportero de parte de mis compatriotas.
Me conmovió la narración. Nunca había tenido la posibilidad de tomar conocimiento de las impresiones de un peruano al presenciar las celebraciones que se hacen en mi país en torno al Huáscar y al combate naval de Iquique. De hecho, quizás el reportero no supo que acá el mes de mayo es conocido como "el mes del mar" sólo por la conmemoración del 21 de mayo.
Expresiones de nacionalismos como las relatadas, de parte de la sociedad chilena, minimizan la posibilidad de comunicarse con el otro (en este caso la sociedad peruana) sobre todo cuando el discurso se construye a partir del sinsentido de recordar que fuimos "vencedores" en una guerra.
Sinceramente, espero que algún día la evolución de nuestras sociedades permita que nuestras comunicaciones se funden en el respeto y la fraternidad. Pero para lograr eso, creo que manifestaciones de parte de la sociedad chilena como las que evidencia el reportaje, en nada contribuyen.
Les envío un abrazo y les reitero mis felicitaciones por el excelente nivel de la revista. Es muy agradable.
Responder "ESE" HUÁSCAR, NO ES "NUESTRO" HUÁSCAR.
Viernes 5 de Octubre del 2007 MARÍA ORDÓÑEZ
Mi madre murió cuando yo tenía 15 años, pero cuando presiento y siento en mi corazón todo el amor que me dió su ausencia física me fortalece. Su amor vive y vivirá en mí por siempre.
Algo muy parecido sucede con el Huáscar y Miguel Grau. El amor que éste hombre incomparable -por que es incomparable (¿qué peruano en su sano juicio salvaría un chileno naúfrago?)-sintió por su país está en el corazón del Perú.
Algunos peruanos lloriquean para que lo devuelvan. Son pocos. Otros anhelan la recuperación vía manu militari. También son pocos. Y otros opinan para hacerlo estallar. Estos son poquísimos.
Hasta el 8 de octubre de 1879 el Huáscar llevaba en su interior y estaba envuelto por las oraciones y esperanzas de un pueblo de 2,5 millones de habitantes que, de haber estado dirigido con la suspicacia y desconfianza del presidente peruano Ramón Castilla, verdadero estadista, quien dijo en 1845: "Si Chile compra un barco, el Perú debe comprar dos", - hubiese presentado en línea de batalla 350,000 soldados y no los 10,000 heroícos y 25,000 improvisados que presentó.
Luego de esa fecha, los espíritus de Grau y del Huáscar deben de estar en los cielos o sobre las aguas del mar que recorrieron con valor inaudito. Sólo DIOS lo sabe.
Ausentes esos espíritus, la materia, terrena y corrompible, fue capturada ávidamente por quien gusta de lo terreno y corrompible. Con semejantes plantas sobre su cubierta, ese navío de guerra dejó de ser el Huáscar, depositario de las oraciones, esperanzas y aclamaciones del Perú.
Peor aún. Dejó de ser el Huáscar cuando el distinguido -por que se le distingue por eso- señor Condell, el mismo que al mando de la Covadonga -que yace a 20 metros de profundidad en aguas peruanas frente al pueblo de Chancay, haciéndole silenciosa compañía al Loa, que está sumergido unos kilómetros al sur, frente al Callao-, ordenó el fusilamiento criminal de los naufragos peruanos de la Independencia; fue puesto como comandante de la nave en la que caminaron Grau, Aguirre, Carbajal, Palacios y Gárezon.
¡No señores! Desde el Perú les decimos: "Ese" Huáscar no es "nuestro" Huáscar. Quédense con las máquinas que ya no existen, con los cañones y el Puente de Mando que no son originales y con ese casco que en cualquier momento se va a ladear. Quédenselo el tiempo que quieran, hasta que la materia corrompible se rinda ante el tiempo. Tal vez recién comprendan que los espíritus de Grau y el Huáscar viven sobre las aguas del mar peruano y boliviano. Preguntémonos por qué habrá querido la divina providencia que sus sacrificios hayan sido en aguas, entonces, de Bolivia.
Finalmente, lo que hizo Grau con el Huáscar y su blindaje de 4 pulgadas, solos, desde el 21 de mayo hasta el 8 de octubre de 1879, frente a una escuadra que tenía, dentro de diez naves de guerra, dos buques con 9 pulgadas de blindaje cada uno, resulta inverosímil. ¿Tanto hicieron?
Cabe preguntarse, ¿qué hubiese hecho Grau al mando de un buque, sólo uno, similar al Blanco o al Cochranne?
Responder CONOCER LA VERDAD ES DE VALIENTES.
 11 de Noviembre del 2007 Rodrigo Guberlando Cabezas
Viajando desde Santiago, hace poco visité el Huáscar y me pareció extremadamente pequeño para el mito que genera, contiene y representa. Pensé que igual sucede con la cruz que los católicos llevamos en el cuello. Sólo que la cruz refiere la fe en Cristo, Hijo de Dios, y el Huáscar refiere una victoria militar de hace 124 años. Creo que podríamos ir pensando en victorias más frescas.
Sin embargo, los chilenos cultos debemos ejercitar nuestra capacidad de administrar justicia histórica y reconocer lo que se debe reconocer. “La verdad os hará libres”, dice el santo evangelio. La Armada de Chile no le ha hundido a la Armada del Perú ni un solo buque de guerra. La Independencia fue hundida por las rocas submarinas, el Atahualpa, Manco Cápac y la Unión se autohundieron, y el Huáscar estaba en proceso de hundimiento por su propia tripulación hasta que, revólver en mano, el jefe de maquinas del Blanco dispuso a los operarios del buque peruano que cerrasen las válvulas. Estamos obligados a saber que ese técnico no era chileno, sino británico.
Asimismo, nuestro comando naval le encargó a otro marino británico, Edwin Penton, la tarea de evaluar los daños del monitor y conducirlo, como parte del convoy, hasta Valparaíso en donde se efectuarían las reparaciones. Existe un relato de Penton acerca de la llegada a este puerto el lunes 20 de octubre. En él, señala que los primeros en abordar el Huáscar fueron el capitán y la mayoría de oficiales del HMS Dhannon (buque de su majestad británica) y que luego una comisión del almirantazgo, compuesta por algunos oficiales con uniforme de gala, un sacerdote y unas damas, vinieron y se llevaron la capturada bandera peruana al templo del puerto y de allí a Santiago.
Finalmente, en el combate de Angamos del total de marinos combatientes en ambas escuadras, o sea el solitario Huáscar y las naves chilenas Blanco, Cochrane, O´Higgins y Covadonga (los otros tres barcos se fueron a perseguir a la corbeta peruana Unión), 612 eran británicos: 74 en el Huáscar y 538 en los buques chilenos. Es decir, en Angamos, del ciento por ciento de los combatientes, un 43 % fueron británicos, 45% chilenos y 12 % peruanos. Nada menos. Pero Prat y los bravos de la Esmeralda siempre estarán en sus pedestales. Eso sí.
Felicitaciones. La revista es un ejemplo y modelo de apertura intelectual.
Responder NO ES TAN SIMPLE EL ASUNTO DEL HUÁSCAR.
Viernes 16 de Noviembre del 2007 ROBERTO LUCCO
Desde La Serena. Lo que ha escrito Rodrigo Cabezas es absolutamente cierto. Es de valientes enfrentarse con la verdad. Por eso saco a la luz un extracto de un informe que escribió Mr. James G. Blaine, nada menos que el Secretario de Estado de los Estados Unidos de Norteamérica, el 27 de abril de 1882, acerca del desarrollo de la guerra entre nuestro país y el Perú. Las mentes más lúcidas de la nación chilena sabrán darle adecuado marco y contexto histórico a estas expresiones:
“La victoria naval de Chile lanza todo el negocio peruano-boliviano del salitre a manos de Inglaterra. Una flota de guerra inglesa compuesta por siete acorazados estuvo a lo largo de toda la costa, desde el Callao hasta Valparaíso. Ha estado ahí durante todo el periodo de la campaña naval, hasta la debacle del Huáscar. Los acorazados que destruyeron a la marina peruana fueron proporcionados por Inglaterra. Es más, hasta la tela de los uniformes de la infantería chilena es inglesa. Es un error completo hablar de esta guerra como si se tratara de una guerra de Chile contra el Perú. EN REALIDAD, SE TRATA DE UNA GUERRA DE INGLATERRA CONTRA EL PERÚ”.
Por favor, sería muy conveniente conocer los pareceres de nuestros compatriotas.
Felicitaciones. La revista es estupenda. Gracias por la tribuna.
Responder Re: NO ES TAN SIMPLE EL ASUNTO DEL HUÁSCAR.
Martes 18 de Diciembre del 2007 polo concepcion
Soy Chileno y fascinado por siempre de nuestra historia, las versiones de cabezas y luco no son ciertas segun mi prisma es verdad que hubo apoyo logistico INGLES pero no menos de 80.000 Chilenos fueron al Peru entre ellos familiares mios asi que dejense de minimizar a nuestra patria y a nuestra victoria ,vengo llegando de Lima por cosas personales y solo por ser Chileno hasta en el aeropuerto jorge chavez aun hay tratos vejatorios y robos A, MI ME SACARON LA MITAD DE MIS COSAS , las cosas claras los peruanos aun nos odian y nos odiaran siempre.
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